El olfato: la herramienta más olvidada para un perro tranquilo
Dejar olfatear a tu perro no es perder el tiempo. Es su forma de conocer el mundo y una de las mejores maneras de reducir el estrés.
Si pudiera dar un solo consejo a todas las familias de Madrid con perro sería este: dejad que vuestro perro huela. El olfato es su sentido principal y, sin embargo, muchos paseos se convierten en una carrera de acera en acera.
Por qué oler es tan importante
Un perro tiene cientos de millones de receptores olfativos frente a los pocos millones que tenemos nosotros. Oler una esquina es para él como leer el periódico del barrio: quién ha pasado, cuándo, cómo se sentía.
- Reduce el estrés: olfatear baja las pulsaciones y ayuda a regularse.
- Cansa mentalmente: 20 minutos de olfato pueden cansar más que una hora de carrera.
- Da seguridad: conocer el entorno reduce la incertidumbre y la reactividad.
Cómo incorporar el olfato al día a día
- Paseos de olfato: sin prisa, con correa fija larga y floja, dejando que elija el ritmo.
- Búsquedas en casa: esconde trocitos de su comida y deja que los encuentre.
- Alfombras olfativas y cajas con papel para rebuscar.
- Cambia de ruta: nuevos olores son nuevos estímulos.
El olfato en perros reactivos o nerviosos
Con perros reactivos, el trabajo de olfato es una de mis herramientas favoritas. Les ayuda a bajar la activación y a volver a conectar con el entorno de forma tranquila.
Un paseo lento y olfativo es un regalo. Si quieres aprender a diseñar paseos de calidad, puedo acompañaros en vuestro barrio.
